Este es el famoso “PIOJO VERDE” de Albacete. Con este nombre acabaron siendo conocidos popularmente muchos de los autobuses urbanos que circularon después por la ciudad, generación tras generación. Incluso hoy en día, mucha gente mayor sigue utilizando ese apodo con cariño.
El autor de la fotografía es desconocido para mí y, por ese motivo, no puedo citarlo. Aunque está realizada en Albacete.
El primer vehículo tenía capacidad para unos 20 pasajeros y el billete costaba apenas 15 céntimos.
Uno de aquellos conductores más conocidos fue Antonio Arévalo González, considerado el primer conductor de autobús público de Albacete.
Si no me equivoco, el servicio comenzó a funcionar hacia el año 1947.
Eran años difíciles para la ciudad tras la Guerra Civil. Había muy pocos coches particulares y este medio de transporte se convirtió en algo prácticamente imprescindible para muchos albaceteños.
Según se sabe, los autobuses estaban matriculados en Alicante y originalmente iban pintados de color verde, motivo por el cual recibieron el famoso apodo de “Piojo Verde”.
A muchos autobuses antiguos de líneas rurales y comarcales en España se les apodaba “el piojo verde”.
Normalmente, el nombre venía de varias cosas a la vez:
- Muchos iban pintados de color verde oscuro o verdoso.
- Eran vehículos pequeños, lentos y muy ruidosos.
- Recorrían pueblos y caminos secundarios haciendo muchísimas paradas.
- Solían ir muy cargados de gente, equipaje, animales o mercancías.
Por eso la gente acabó usando el apodo de forma cariñosa y popular, como si fuese “un bichillo verde que iba de pueblo en pueblo”.
El billete pasó después a costar 18 céntimos y el pago no se realizaba directamente al conductor, como ocurre hoy en día, sino a un cobrador que viajaba en el propio autobús y se encargaba de controlar que nadie subiera sin pagar.
La parada principal del recorrido se encontraba frente al antiguo edificio del Banco de España, en la plaza del Altozano.
En aquella época, la mayoría de la gente se desplazaba a pie o en carro, y solo las familias más acomodadas podían permitirse tener automóvil propio.
No existían semáforos y era habitual que los peatones caminaran por el centro de las calles, algo que todavía puede verse hoy en algunos pueblos. En las zonas más transitadas, la circulación era dirigida manualmente por guardias urbanos.
Valentín Molina Mercado realizó un comentario sobre esta fotografía en otra plataforma y considero interesante recogerlo aquí:
“Esta foto está tomada al paso por las llamadas Casas Baratas, es decir, por la circunvalación de Albacete. Por el entorno y las viviendas del fondo, situaría la imagen frente a la iglesia que allí se levantó.
Probablemente, sería de comienzos de los años 50. Se le llamó ‘Piojo Verde’ porque iba pintado de ese color.”
Fuente: La Verdad y recopilación propia.


Eres genial,ya que siempre consigues alguna foto con la que alegrarnos el día.Recuerdo al "Piojo Verde a Arevalo y al cobrador,que para que arrancara el autobus siempre decia:¡Arevalo,vamonos!
ResponderEliminarAprovecho para felicitarte por el premio "Dardos"
Un saludo Belén
Muchas gracias Belen,
ResponderEliminarArevalo es vecino de mi mujer, por lo visto anda muy viejo pero lúcido aún, me comentó lo del piojo e indague un poquito. Un saludo
que alegría volver a ver ese autobús que conocí en los 50. Yo vivia en Madrid y pasaba el mes de septiembre en Albacete con mis tios y primos. SON RECUERDOS ENTRAÑABLES
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