Nombre Fecha Def. Lugar Def. Fecha Nac. Lugar Nac. Provincia
Alcazar Gómez, Manuel 1941/11/14 Gusen 1907/08/07 Albacete Albacete
Arenas Castillo, Felipe 1941/01/31 Gusen Munera Albacete
Aroca Castillo, Andrés 1941/11/29 Gusen 1904/01/22 Jorquera Albacete
Barba García, Joaquín 1941/11/24 Gusen 1904/09/05 Yeste Albacete
Bernabé Clemente, Ramón 1941/08/01 Gusen San Pedro Albacete
Carrasco García, Miguel 1941/12/07 Gusen Abengibre Albacete
Carreño Delgado, Ramón 1942/08/10 Gusen Villarrobledo Albacete
Carrizo Díaz, Miguel 1941/09/24 Mauthausen Roda, la Albacete
Cebrián Cabrero, Antonio 1941/11/14 Gusen Bormate Albacete ????
Contreras López, Juan 1941/12/20 Gusen Casas de Juan Núñez Albacete
Cuenca Caballero, José 1942/08/25 Gusen Golosalvo Albacete
Diaz García, José 1941/11/20 Gusen Salobral, el Albacete
Felipe Monteagudo, José 1941/08/20 Gusen Albacete Albacete
Fernández García, Manuel (b) 1942/10/16 Gusen Hellín Albacete
Fortes Rubio, Antonio 1941/11/05 Gusen Albatana Albacete
Gabaldón García, Francisco 1942/01/04 Gusen Almansa Albacete
Galletero Romero, José 1941/10/31 Gusen Salobre Albacete
García Blázquez, Pedro 1941/11/14 Gusen Yeste Albacete
García Chinchilla, Miguel 1941/08/17 Gusen Yeste Albacete
García García, Amable 1941/12/30 Gusen Yeste Albacete
García López, Francisco 1941/12/09 Gusen Fuentealbilla Albacete
García López, Vicente 1941/09/10 Gusen Almansa Albacete
Garcia Navarro, Obdulio 1941/09/10 Gusen 1898/09/14 Hellín Albacete
García Pina, Pedro Jesús 1941/12/02 Gusen Albacete Albacete
Garrido Rodríguez, Pedro 1941/12/31 Gusen Salobre Albacete
Garrido Rodríguez, Pedro 1941/12/31 Gusen Salobre Albacete
Giménez Recacha, Camilo 1941/09/10 Gusen Villarrobledo Albacete
Giménez Requena, Pascual 1941/11/09 Gusen Recueja, la Albacete
Gómez Arroyo, Abilio 1941/03/24 Mauthausen Navas de Jorquera Albacete
Gómez García, Rufino 1941/12/15 Gusen Navas de Jorquera Albacete
Gómez Salmerón, Justo 1941/10/01 Gusen Albacete Albacete
Ibañez Marín, Florián 1941/09/06 Gusen Almansa Albacete
Irala Jara, Andrés 1941/12/03 Gusen Albacete Albacete
López García, Francisco 1941/11/18 Gusen Almansa Albacete
López García, Joaquín 1942/02/26 Gusen Yeste Albacete
López Mancilla, Joaquín 1943/04/16 Gusen Ontur Albacete
López Olalla, Pascual 1942/11/25 Gusen Almansa Albacete
Maestro Murcia, Vicente 1941/09/28 Gusen Fuentealbilla Albacete
Maldonado Calderón, Anto. 1941/11/04 Gusen Roda, la Albacete
Marchante López, Juan 1942/06/26 Gusen Roda, la Albacete
Marín Carviz, Teodoro 1942/03/31 Gusen Lezuza Albacete
Martínez Catalán, Luciano 1941/10/31 Gusen Viznos Albacete ????
Martínez Cebrián, Gregorio 1941/11/14 Gusen Balsa de Ves Albacete
Martínez Monje, Rafael 1942/12/22 Gusen Albacete Albacete
Martínez Vargas, José Ant. 1942/08/03 Gusen Ontur Albacete
Martínez Vargas, Luis José 1942/03/17 Gusen Ontur Albacete
Martínez Vinuesa, Herminio 1942/04/20 Gusen Roda, la Albacete
Melero Moya, Jesús 1941/09/29 Gusen Villarrobledo Albacete
Molina Silvestre, Andrés 1941/12/23 Gusen Mont. del Castillo Albacete
Montero López, Ginés 1942/01/22 Gusen Mahora Albacete
Montesinos Martínez, José 1942/02/23 Gusen Albacete Albacete
Mora Pérez, Pedro 1940/12/22 Mauthausen Alcalá del Júcar Albacete
Mora Torres, Ceferino 1942/01/12 Gusen Bonillo, el Albacete
Moreno Alfaro, Luis 1941/01/19 Mauthausen Bonillo, el Albacete
Moreno González, Felimón 1942/12/15 Gusen Molinicos Albacete
Muñoz Martínez, Domingo 1942/10/23 Gusen Cilleruelo Albacete
Murcia Giménez, Eduardo 1942/07/16 Gusen Casas Ibáñez Albacete
Ochando Eleda, José 1941/11/08 Gusen Hellín Albacete
Oliver Pérez, Antonio 1942/10/01 Mauthausen Almansa Albacete
Ortega Grimaldo, Antonio 1943/04/15 Gusen Elche de la Sierra Albacete
Palacios Linares, Severiano 1941/11/12 Gusen Molinicos Albacete
Parra Ramírez, Mig. Antonio 1942/02/07 Gusen Albacete Albacete
Polo Ferré, Pedro 1941/12/10 Gusen Albacete Albacete
Portas Blázquez, Joaquín 1941/09/10 Mauthausen Yeste Albacete
Rodríguez Fajardo, Manuel 1941/12/19 Gusen Tobarra Albacete
Rodríguez Olivares, Jesús 1941/11/19 Gusen Agramón Albacete
Rubio García, Manuel 1942/02/26 Gusen Albacete Albacete
Sanchez Noguerón, Francisco 1941/12/10 Gusen Montealegre del Castillo Albacete
Sanchez Noguerón, José 1941/12/02 Gusen Montealegre del Castillo Albacete
Sánchez Valero, Avelino 1941/12/24 Gusen Fuentealbilla Albacete
Sarrión López, Elías 1941/09/21 Gusen Elche de la Sierra Albacete
Sepúlveda Garrido, Cándido 1941/12/06 Gusen Salobre Albacete
Serrano Navarro, Antonio 1941/09/29 Gusen Chinchilla Albacete
Silva Beltrán, Fernando 1941/10/20 Gusen Albacete Albacete
Soria Mansilla, Benito 1941/08/31 Gusen Ontur Albacete
Torres García, Marcos 1941/09/22 Gusen Bandelarás Albacete ????
Torres Palomares, Elpidio 1941/12/05 Gusen El Robledo Albacete
Valcárcel Martínez, Juan 11/07/1942 Gusen Hellín Albacete
Valera Tolosa, Rafael 29/04/1943 Gusen Alcalá del Júcar Albacete
Villegas Cabezas, José 01/12/1942 Gusen Letur Albacete
Zaroa Villaescusa, Rafael 1941/11/17 Gusen Almansa Albacete
Introducción
Entre el 15 y el 25 de septiembre de 1940, Ramón Serrano Suñer visitó Berlín. En el Estadio Olímpico de la capital alemana, un grupo de prisioneros españoles formaba mientras la mano derecha de Franco (además de su cuñado) pasaba revista junto a sus anfitriones de las SS. Muchos de los presos se negaron a realizar el saludo nazi, ante lo cual el propio Serrano levantó su bastón y, al tiempo que les llamaba «rojos cobardes», golpeó a Enrique Ruiz, que con apenas 16 años había formado parte de la escolta del jefe del Estado Mayor republicano, haciéndole sangrar por la nariz.
El mismo día 25, cuando Serrano abandonaba Alemania, la Dirección General de Seguridad del Reich (RSHA), dirigida por uno de los artífices de las políticas de aniquilación de población, Reinhard Heydrich, emitía una orden efectiva para todos los territorios ocupados en relación a «los combatientes rojos de la guerra de España» que especificaba: «Procede su traslado a un campo de concentración del Reich».
Investigando por ahí encontré un reportaje de Antonio Selva Iniesta sobre un antiguo republicano sobreviviente de Mauthausen y Albaceteño. Por desgracia ahora fallecido.
Su nombre era Marcial Corcoles, nacido en Ayna el 7 de octubre de 1917 hijo de Eustaquio Córcoles Palacios y Asensión López Felipe, ambos vecinos de Ayna.
Conoció la Guerra Civil Española y los campos de refugiados en Francia. Cuando empezó la guerra luchó al lado de Francia en el norte y fué hecho prisionero el 4 de junio de 1940.
Le deportaron a Austria al terrible campo de Mauthausen a realizar trabajos forzados en su cantera. Subiendo los 186 peldaños de la famosa "Escalera de la Muerte".
Marcial también le contó a su sobrino la historia de otro albaceteño un tal Paulino de Alcadozo, que le mandaron al castillo de Hartheim para experimentar con él en un camión.
En la crónica de Antonio Selva, cuenta que en Mauthausen no habían nombres si no números, y que marcial era el nº 4352.
Cuando Francia capituló fué enviado a Austria a Mauthausen como muchos otros albaceteños. Salustiano se convirtió en el nº 5252.
Vió numerosas atrocidades en el campo, como cuando aplastaron la cabeza aún prisionero al final de la "Escalera de la Muerte".
Salustiano llegó a pesar 40 kilos por el hambre que pasaba.
Quien así habla es José Ángel Alcocel, un sociólogo que, junto a José Antonio Mancebo, profesor en la Universidad Politécnica de Madrid, y Victor Leal, están inmersos desde hace dos años en una investigación de la Universidad de Castilla-La Mancha sobre el franquismo en Albacete, impulsada por Manuel Requena. En concreto, ellos tratan de reconstruir la biografía de los más de cien republicanos albaceteños que terminaron en el infierno de Mauthausen, en Austria.
El mortífero Gusen
Otros muchos, al menos 96 identificados con nombres, apellidos y lugar de nacimiento, murieron
Hasta el último día
La vida de José Ocaña
José Ocaña dejó en Albacete a su mujer, Ramona Ocaña, embarazada de quien hoy nos cuenta esta historia y con tres hijos a su cargo -uno de ellos, el único varón por entonces, murió sin que pudiera volver a verle nunca más-.
El pánico, más bien la fobia que José Ocaña tomó hacia los perros, sobre todo, a los de la raza alemana que utilizaban los SS para lanzarlos a la yugular de los presos que caían extenuados al suelos en cada control o el quiste que con los años le ocasionó el puñetazo que un nazi le dio en un pómulo, son algunos de los recuerdos que hoy conserva Juan Ocaña quien, el morir su padre, se vio movido a visitar Mauthausen para conocer de cerca el campo de los horrores donde había vivido su padre, y del que tanto le costaba hablar.
Voluntario
José Ocaña fue a parar al campo de concentración de Argéles-Sur-Mer, de donde salió en septiembre de 1939, enrolado en el 22º regimiento de voluntarios, que fue apresado por los nazis, en junio de 1940, en el frente de La Somme.
La misma suerte terminaron corriendo el resto de republicanos españoles, aunque la gran mayoría habían pasado a engrosar las filas de una de las Compagnies de Travaileurs Étrangers que el gobierno galo creó para emplear a los exiliados en construir carreteras o líneas de trincheras para defenderse de Alemania.
Sin patria
José Ocaña no fue una excepción, «mi padre llevaba uniforme, cartilla militar, pero no fue considerado un preso de guerra como los franceses, sino que pisoteando las convenciones de Ginebra los deportaron a campos de exterminio», resalta su hijo.
Desde el Stalag VII A, en agosto de 1940, una vez que el entonces ministro de Exteriores de Franco, Serrano Suñer, se desentendiese de ellos con la sentencia de que 'fuera de España no había españoles', este albaceteño de Paterna del Madera, como otros miles de republicanos españoles, empezaron a llegar al campo de exterminio nazi, donde se les colocaría el triángulo azul, el de los apátridas. Y apátridas fueron hasta el final. Cuando Mauthausen fue liberado, muy pocos volvieron a España, «se habían quedado sin país». La mayoría, como José Ocaña, se instaló en Francia donde en 1947 se reencontró con su mujer y tres de sus hijos.
José Ocaña, que murió en 1989, nunca regresó a Mauthausen.
..."Sr. Alcade, Sr. Presidente, Señoras y Señores.Es para mi, hijo de deportado, un enorme honor de venir de Francia y tomar la palabra para exprimir mis agradecimientos en primer lugar a Vd. Sr. Alcalde, a vuestras consejeras, al Sr. Presidente del PSOE y tambien a mi familia y amigos de Albacete sin quien esta conmemoracion no habria podido ser efectiva la vispera del 60 aniversario de la liberacion de los campos de concentracion nazis.
Perdida la guerra contra Franco, los militares republicanos y el Pueblo que no quisieron caer en manos de los vencedores cruzaron los Pireneos. Aqui empezo una nueva tragedia. Internados en campos donde vivieron en condiciones sanitarias y alimentarias deplorables hasta la declaracion en septiembre 1939 de la guerra entre Alemania y Francia.
Una mayoria de ellos se llevan voluntarios para continuar el combate contra el fascismo. El en desastre de Junio 1940, millares de combatientes españoles cayeron prisioneros de los Alemanes.
Estos Españoles, soldados, militares legalmente incorporados en el ejercito Frances tenian derecho a respecto. Calificados de criminales por Serrano Suñer, Ministro de Negocios Extranjeros, el cual dijo a Hitler que fuera de España no habia Españoles y a peticion expresa de Franco, la Gestapo, pisoteando las convenciones de Ginebra los sacaron de los campos de prisioneros de guerra para convertirlos en deportados politicos y enviados en campos de concentracion donde fueron imatriculados con un triangulo azul que significaba "rojo español sin Patria".
La mayoria fueron a MAUTHAUSEN, no podian caer en ningun lugar peor que MAUTHAUSEN, campo de 3º categoria, la mas espantosa.
A la llegada de cada convoy el Comandante del campo les decia: "Españoles, seguramente no habeis oido hablar hasta el presente de Mauthausen! Mauthausen es el campo de los Españoles, el campo de la muerte. Habeis entrado por aquella puerta y pasareis hasta el ultimo por aquellas chimeneas."
De los 12000 republicanos españoles deportados, unos 10000 fueron exterminados y entre ellos mas de 400 Manchegos y unos 94 Albaceteños principalmente en el campo de Mauthausen.
Muertos bajo la brutalidad en la cantera subiendo los 186 escalones con une piedra a espalda que pesaba mas que ellos, y a latigazos. Muertos de los castigos repetidos, muertos de tifus, de tuberculosis, de la disenteria, de un tiro en la nuca, de una inyeccion en el corazon, muertos todos tras haber luchado pie a pie.
Inimaginable la magnitud de la organizacion exterminadora de los seres humanos que funcionaba en este campo. Filtro enorme de diabolica composicion. Filtro siniestro que tuvieron que atraversar estos hombres sin mas delito que su disconformidad con el sistema autoritario, que atormentaba y mataba lentamente gota a gota, sin pausa ni descanso y de una manera fenomenal por la calma fria en la ejecucion de sus victimas.
La Déportacion es una obra humana ; en eso su aspecto mas tragico. Esta es la razon por la que el horror de los campos de la muerte petrifica el pensamiento. El primer reflejo consiste en suponer que las palabras seran siempre insuficientes para describir tal infierno y que tal catastrofe permanecera a nunca sin reparacion.
Ciertamente, los que no conocieron esta experiencia no llegaran nunca a incluir del interior lo que a podido ser la condicion de las victimas. No poder jamas rescatar el sufrimiento de las victimas no debe rechazar de nuevo a estas victimas fuera del tiempo.
Hace 60 años con la liberacion de los campos de concentracion, la humanidad, que tenia una escasa nocion de lo que era el fascismo, no comprendio en toda su intensidad el horror profundo que el regimen nazi representaba. Tan solo en las mentes de los que quedaron en vida han permanecido grabados los increibles horrores que contra el ser humano fueron cometidos en aquellos antros de la tortura y de la muerte y que formaban parte de la vida diaria del deportado.
A la hora de dar cuenta de lo que habian sido aquellos años, nadie hizo saber al mundo el drama que vivieron los deportados españoles.
Cada pais de los que habian tenido subditos encerrados y exterminados en los campos nazis hizo lo necesario para que el mundo conociera, tuviera una idea, de lo que representaba el genocidio organizado por los hitlerianos.
Los Republicanos Españoles, combatientes antes que nadie contra el fascismo se han encontrado, durante muchos años, situados al margen, formaban parte de los "dejados de lado". Solo los supervivientes se impusieron, tras la liberacion, el obrar de manera para que no se olvidara el pasado.
Si la memoria de las victimas debia desvanecerse, entonces, si, serian muertos para nada y muertos una segunda vez por olvido. Pero si pudieramos hacer de este acontecimiento una leccion universal, si podiamos hacer que la evocacion de estos muertos sirva para parar el pensamiento totalitario en cuanto se manifeste, entonces nosotros abriamos servido la memoria de las victimas.
El deber de memoria es un deber de vigilancia. En este lugar, en este tiempo, es necesario de decirlo y repetirlo sin cansarse.
Sabemos contar los muertos y de guerra en guerra todo se borra. Pero que un solo muerto se levante al medio de nuestra memoria y entonces vivimos contra la muerte y pensamos a las ultimas palabras que pronunciaban nuestros compatriotas antes de cerrar definitivamente sus ojos y desaparecer en los hornos de los crematorios :
¡NO HAY QUE OLVIDAR ESTO!"
Delante esta placa autoridades, familias y amigos podran venir a inclinarse para rendirles un postumo homenaje y reafirmar nuestra fe en los ideales de libertad que ellos defendieron y decirles alto y fuerte: "Ayer tuviestis la desgracia de morir en tierra ingrata, cuerpos reducidos a polvo, hoy por medio de esta placa conmemorativa descansais en vuestra tierra cerca de los que amaron la paz..."
Las listas paralelas
Este olvido ha podido romperse gracias a los propios presos, que se elaboraron listas paralelas, que fueron sacadas del campo tras la liberación y que han permitido conocer con cierta fiabilidad cuántos españoles fueron exterminados y una cifra bastante aproximada de los que ingresaron en los campos.
Estos mismos presos se encargaban de completar esas listas paralelas que hacían como podían los propios presos, «cuando llegaban las carretillas llenas de hombres muertos para quemar en los hornos, se dieron cuenta que luego no se sabría quienes eran, empezaron a hacer listas, en papel de las sacas de cemento, que escondían enrolladas en las tuberías», relata Juan Ocaña, rememorando un episodio contado por supervivientes como su padre.
Himmler en Mauthausen
Himmler en Mauthausen
Guardia del campo vestido de gala para la visita
Una humillación más para los presos, a la derecha un preso usado como "policía" dentro del propio campo
Un oficial del campo
Cantera del campo de concentración
Oficiales nazis subiendo por la Escalera de la Muerte de la cantera.
Habitaciones de los soldados.
Ver historia de Mauthausen
Fotografías históricas de diversos archivos del Holocausto Judío
MAITE MARTÍNEZ/ALBACETE para la Verdad de Albacete.
Wikipedia
http://www.ceibm.org/alexca0000.html






